Actualizado en octubre de 2026.
Si vas a vender o alquilar una vivienda, necesitas el certificado de eficiencia energética antes de anunciarla, no el día de la firma. Es un trámite sencillo y barato, pero también uno de los que más operaciones retrasa cuando se deja para el final. Esto es lo que hay que saber, con lo que se aplica en Cataluña.
Qué es el certificado de eficiencia energética
Es un documento oficial, firmado por un técnico competente, que describe cómo se comporta la vivienda desde el punto de vista energético: cuánta energía necesita al año para calefacción, refrigeración y agua caliente, y cuánto CO₂ emite. El resultado se resume en una etiqueta con una escala de la A a la G, donde la A corresponde a los inmuebles más eficientes y la G a los que más consumen. El certificado incluye además recomendaciones para mejorar la calificación.
Lo regula el Real Decreto 390/2021 y, para que tenga validez, tiene que estar inscrito en el registro de la comunidad autónoma. En Cataluña ese registro lo lleva el Institut Català d’Energia (ICAEN).
Cuándo es obligatorio
- Al vender o alquilar una vivienda, un local o una oficina a un nuevo comprador o inquilino.
- En el anuncio. La etiqueta tiene que aparecer en toda la publicidad de la venta o el alquiler: portales inmobiliarios, escaparate o cartel.
- En la firma. En una compraventa se entrega el certificado al comprador, y el notario lo pide. En un alquiler de vivienda, el contrato debe citar la calificación y el número de registro y llevar una copia de la etiqueta como anexo.
La norma recoge algunas excepciones. Las que más se dan en la práctica son los inmuebles que se compran para una reforma importante o para derribarlos y las viviendas que se utilizan menos de cuatro meses al año, siempre que el propietario lo haga constar en una declaración responsable.
Cuánto cuesta y quién lo paga
Lo paga el propietario. El coste tiene dos partes:
- Los honorarios del técnico, que son libres. Para un piso de tamaño medio suelen estar entre 80 y 150 €; en una casa unifamiliar, algo más.
- La tasa de registro del ICAEN, de unos 13 € por vivienda. No se paga si la calificación obtenida es una A y se reduce a la mitad si es una B.
Un aviso: el técnico tiene que visitar la vivienda. Los certificados «a distancia», hechos con cuatro fotos y sin pisar el inmueble, no cumplen la norma y pueden acabar en sanción.
Cómo se tramita en Cataluña
- El técnico visita la vivienda y toma datos: superficies, orientación, ventanas, aislamiento, caldera o aerotermia, aire acondicionado.
- Calcula la calificación con un programa oficial y emite el certificado.
- Lo presenta en el registro del ICAEN, como máximo un mes después de emitirlo, y paga la tasa.
- El ICAEN emite la etiqueta con su número de registro, normalmente en torno a una semana después.
Ayuda tener a mano la referencia catastral, los planos si existen y las facturas de las mejoras que se hayan hecho (ventanas, caldera, aislamiento). En total, cuenta con una o dos semanas desde que lo encargas.
Cuánto dura
El certificado tiene una validez de diez años, que se queda en cinco si la calificación es una G. Se puede renovar antes si has hecho mejoras y quieres que consten.
Los primeros certificados se emitieron en 2013, de modo que muchos están caducando estos años. Si el tuyo tiene ya un tiempo, comprueba la fecha antes de publicar el anuncio.
Qué pasa si no lo tienes
Anunciar un inmueble sin la etiqueta, venderlo o alquilarlo sin certificado o falsear sus datos son infracciones, con multas que van de 300 a 6.000 € según la gravedad. Y hay una consecuencia más inmediata: sin certificado es fácil que la firma se retrase, porque el notario lo pedirá y el contrato de alquiler tiene que citarlo.
Qué ha cambiado en 2026
- Nuevos modelos de certificado y de etiqueta. En julio de 2026 entró en vigor la reforma del Real Decreto 390/2021, que refuerza el control sobre los técnicos que firman los certificados, y desde el 30 de septiembre se usan nuevos modelos oficiales. Para el propietario, la obligación es la misma de siempre.
- Certificado de amianto en Cataluña. Desde el 3 de octubre de 2026, la ley catalana de erradicación del amianto obliga a entregar un certificado de presencia o ausencia de amianto cuando se vende o se alquila un inmueble. Es un documento distinto del energético, y parte de su regulación todavía está pendiente de desarrollo.
- No hay una letra mínima para vender o alquilar. Se ha publicado mucho sobre una supuesta prohibición de vender o alquilar viviendas con mala calificación a partir de 2030. A día de hoy no existe: la directiva europea de 2024 fija objetivos de mejora para el conjunto del parque de viviendas, no un requisito para cada piso.
Por qué te interesa más allá del trámite
Una buena calificación es un argumento de venta: quien compra o alquila mira cada vez más lo que va a gastar en calefacción y aire acondicionado. Y tiene efectos directos para el propietario que alquila. Altafulla y Barcelona son zona de mercado residencial tensionado, y allí una reforma hecha en los dos años anteriores al nuevo contrato que reduzca al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable —acreditada con un certificado anterior y otro posterior a la obra— es uno de los supuestos que permiten subir la renta hasta un 10 % respecto al contrato anterior.
Preguntas frecuentes
¿Puedo vender o alquilar una vivienda con una letra G?
Sí. La norma obliga a informar de la calificación, no a alcanzar una determinada. Ten en cuenta que con una G el certificado dura cinco años en lugar de diez.
¿Hace falta para un alquiler de temporada?
Como regla general, sí: se exige cada vez que el inmueble se alquila a un nuevo inquilino, y la etiqueta debe figurar en el anuncio. La norma excluye las viviendas que se usan menos de cuatro meses al año, pero como cuesta poco y dura diez años, recomendamos tenerlo siempre.
¿Quién puede firmarlo?
Un técnico competente: arquitectos, arquitectos técnicos e ingenieros, entre otras titulaciones habilitadas. No sirve un certificado emitido sin visitar el inmueble.
¿Es lo mismo que la cédula de habitabilidad?
No. La cédula acredita que la vivienda reúne las condiciones mínimas para vivir en ella; el certificado energético informa de lo que consume. En Cataluña, con carácter general, hacen falta los dos para vender y para alquilar.
Lo tramitamos por ti
Si vendes o alquilas con Fincas Bonet, encargamos el certificado a un técnico de confianza, revisamos que la cédula de habitabilidad esté vigente y dejamos toda la documentación lista antes de publicar el anuncio. Puedes empezar por una valoración gratuita, llamarnos al 609 887 249 o escribirnos desde la página de contacto.
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Esta guía es informativa y recoge la normativa vigente en octubre de 2026. Si tienes dudas sobre tu caso, consúltanos.
